El cráneo de las estrellas (Starchild) llegó a manos de Lloyd Pye en febrero de 1999. El cráneo fue encontrado alrededor de 1930 en un túnel de una mina a unas 100 millas (160 km) al suroeste de Chihuahua, México, enterrado junto a un esqueleto humano normal que estaba expuesto sobre la superficie.
Los resultados de la datación por radiocarbono concluyen que el cráneo es de hace 900 años (+ o – 40 años). En 2011, el genetista que trabaja en el cráneo Starchild descubrió que su ADN mitocondrial (la parte del ADN que pasa sólo a través de la línea materna) era radicalmente diferente del ADN humano. El número máximo de diferencias entre el ADN mitocondrial en los seres humanos es de 120. La calavera de Starchild tiene entre 800 y 1000. Este es un resultado parcial, pero es suficiente como para ser definitivo: el ADN mitocondrial del cráneo no es humano.
Hay dos tipos de ADN: el nuclear (nuDNA) y el mitocondrial (ADNmt). El nuDNA se encuentra en el núcleo de una célula, y proviene de ambos padres. El ADN mitocondrial se encuentra en pequeñas sub-unidades celulares llamadas mitocondrias que flotan en el citoplasma de la célula (el interior gelatinoso). El ADN mitocondrial pasa a cada generación sólo a través de la línea materna.
El genoma nuDNA es el total de todos los pares de bases (pb) que contiene. Los pares de bases (pb) son los “pasos” en la famosa doble hélice “escalera” del ADN. Cada célula humana tiene un solo núcleo que contiene una copia de todo el genoma de más de 3 billones de pares de bases, y hasta miles de mitocondrias, cada una de las cuales contiene el genoma mitocondrial de exactamente 16.569 pares de bases.
Los genomas de ADN de los seres humanos, los Neandertales, Denisovans (una nueva especie prehumana descubierta en 2010), los chimpancés y los gorilas son aproximadamente del mismo tamaño. Por lo tanto, parece lógico asumir que losdos genomas del Starchild deberían tener aproximadamente el mismo número de pares de bases, como los seres humanos: nuDNA de 3 ± millones pb, y del ADNmt de 16.600 ± pb.
En 2010, docenas de fragmentos del ADN nuclear del cráneo de las estrellas fueron secuenciados, alrededor de 30.000 pares de bases.
Recientemente, cuatro fragmentos del ADN mitocondrial del Starchild fueron secuenciados, por un total de 1.583 pb. Que es la friolera de 9,5% de su genoma, lo que supone 16.600 ± pb de ADN mitocondrial, y casi 10 veces el 1% necesario para realizar proyecciones fiables. Por lo tanto, no puede haber duda razonable de que habría una respuesta fiable del resultado de una recuperación completa del genoma del ADN mitocondrial.
En el nuDNA humano, sólo el 2% de los 3 billones de pares de bases de trabajan para mantenernos vivos. El 98% restante se le llama “basura” porque no tiene funciones vitales conocidas.
En el ADNmt se aplica lo opuesto. La mayor parte de sus funciones son necesarias para la supervivencia, por lo que todas las mutaciones son una potencial sentencia de muerte. Muy raramente se produce una mutación en zonas inofensivas, y todas estas están bien documentadas. De hecho, la estructura física del ADN mitocondrial es uno de los aspectos mejor entendido de la biología humana.
Los genetistas han sido capaces de utilizar la extrema rareza de las mutaciones en el ADNmt para crear un “reloj biológico” que da fecha al origen de la humanidad – el momento en que se convirtió en una especie distinta a hace unos 200.000 años. Durante estos 200.000 años hemos ido acumulando un máximo de 120 variaciones de nuestro ADN mitocondrial. La seres humanos más antiguos (los nativos de Sudáfrica) son los que más variaciones tienen (hasta 120), y los tipos humanos aparecidos a posterior van teniendo menos y menos diferencias.
Estas 120 variaciones de la humanidad se han dividido en 33 subunidades conocidas como haplogrupos. Estas 33 subunidades derivan de siete mujeres antiguas que los genetistas calculan que fueron las matriarcas de nuestra especie [relatado en el libro "Las siete hijas de Eva" por el Dr. Bryan Sykes, 2001]. Por lo tanto, todas las variaciones entre cada haplogrupo son bien conocidas y datadas, y cada ser humano pertenece a uno de los 33 haplogrupos se enumeran a continuación.
La tabla muestra cómo se analiza el ADNmt. En la parte superior vemos la Secuencia de Referencia Cambridge (CRS), el patrón de ADN mitocondrial elegido arbitrariamente de un individuo para proporcionar una base de referencia. Las variaciones de la CRS establecen la cuenta de las diferencias en todas las especies relacionadas. Entre los 33 haplogrupos humanos, ninguna persona tiene más de 120 diferencias.
En el fondo de la gráfica tenemos el ADN mitocondrial de un Neanderthal y el ADN mitocondrial de dos muestras de Denisovans. A causa de grandes diferencias innegables de los Denisovans, y porque el ADNmt de éste está altamente conservado y no precisa ningún error, los genetistas no tuvieron otra opción que clasificar los Denisovans como una especie prehumana completamente nueva relacionada con los humanos y los neandertales.
Ahora vamos a considerar uno de los cuatro fragmentos de ADNmt del cráneo Starchild que se ha secuenciado, el más pequeño de los cuatro a 167 pares de bases. A continuación, se compara con el CRS humano, par de bases a pares de bases.
Las barras azules muestran las diferencias de pares de bases entre el fragmento de Starchild (línea 167) y el correspondiente segmento de la CRS (línea 1269).
El gráfico de abajo cubre el segmento de la CRS humano que corresponde al segmento de 167 pb de la secuencia del cráneo Starchild. Se extiende desde #1265 a #1432 y podemos ver que entre los 33 haplogrupos humanos, en la 167 pb hay sólo una diferencia entre todos los tipos de seres humanos.
Este tramo del ADN mitocondrial es uno de las más conservados en el genoma entero, con una sola diferencia entre los 33 haplogrupos humanos, uno de Neanderthal, y dos en el Denisova. Sin embargo el ADN mitocondrial del Sarchild (véase la flecha roja en la parte inferior de la tabla de abajo) lleva dentro de sí 16 diferencias adicionales!
Si un feto humano fuera concebido con sólo una o dos diferencias en un área de ADNmt que la naturaleza mantiene tan rígida, se produciría un aborto espontáneo. Sin embargo, el Starchild llegó a una edad adulta suficiente para desgastar el esmalte de sus dientes. Varios expertos se han puesto de acuerdo en que el cráneo pertenecía a un adulto. Esta es una prueba convincente de que el Starchild nació y vivió su vida, pero considerablemente diferente de cualquier ser humano normal.
Recordemos que los cuatro fragmentos de ADN mitocondrial del cráneo de las estrellas suman 1.583 pares de bases, que es del 9,5% de lo que suponemos será un total de genoma del ADNmt en un rango de ± 16.600. Entre los 1583 pb hay 93 las diferencias, que extrapolarían a un impresionante total de 976 diferencias ! Así pues, esto es más de 720 diferencias de las que un humano podría soportar, pues ya hemos dicho que las diferencias máximas en humanos son 120.
Se puede decir que el resultado es definitivo. Sin duda, al recobrar el genoma completo del cráneo Starchild se probará que está tan sumamente lejos de un humano que habrá que plantear y estudiar, seriamente y una vez por todas, si los restos pertenecen a un alienígena.
Fuente: UFO Blogger







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